Ya se acerca el año nuevo y el momento emocionante donde te propones nuevos propósitos como: hacer ejercicio, comer más saludable, aprender algo nuevo, etc. Pero ¿Recuerdas si cumpliste los del año pasado? ¿Qué crees que te detiene a alcanzar tus metas? ¿Será que te has autosaboteado? 

Todos hacemos cosas de vez en cuando que se interponen en el camino de nuestro progreso, pero el autosabotaje es un patrón de pensamientos y acciones que crea problemas continuos, lo que le impide avanzar y enfrentar el cambio con éxito. 

Cuando la gente se autosabotea, se involucran regularmente en comportamientos autodestructivos como la procrastinación o el perfeccionismo. El autosabotaje se vuelve problemático cuando el comportamiento se convierte en un hábito.  

Por eso, en este artículo te contamos cómo identificar el autosabotaje y cómo evitarlo. ¡Comencemos!

¿Qué es el autosabotaje?

El autosabotaje ocurre cuando nos destruimos física, mental o emocionalmente o cuando obstaculizamos deliberadamente nuestro propio éxito y bienestar al socavar los objetivos y valores personales. 

El autosabotaje, también conocido como desregulación conductual, puede ser consciente o inconsciente. Un ejemplo de autosabotaje consciente es decidir comer pastel, a pesar del objetivo de comer sano. El autosabotaje inconsciente ocurre cuando un objetivo o valor personal ha sido socavado, pero no reconocido inicialmente. [1]

El comportamiento de autosabotaje interrumpe tu progreso hacia el logro de sus metas. Algunas personas se interponen en el camino de su propia felicidad y éxito en un área en particular, mientras que otras se obstaculizan en varias áreas diferentes. Como, por ejemplo, las relaciones románticas, la carrera, la educación y las relaciones con familiares y amigos.

¿Cómo se ve el autosaboteo?

El autosabotaje puede manifestarse en muchos comportamientos diferentes, únicos para cada persona. Pero hay algunos ejemplos comunes y recurrentes. 

Puedes “olvidar” una fecha límite o no preparar una presentación correctamente. Quizás llegas tarde constantemente al trabajo. Puedes procrastinar, posponiendo repetidamente algo que debes hacer, aunque sepa que debes terminarlo.

Tal vez comiences proyectos, pero nunca los termines. Te sientes incapaz de continuar, incluso cuando se te presenta una oportunidad emocionante. O puede que tengas muchas ganas de comenzar un proyecto personal, pero nunca llegues a hacer algo al respecto.

Otro signo del autosabotaje es que te detienes sin ningún motivo racional cuando intentas alcanzar tus objetivos. La habilidad y la voluntad están ahí, pero algo te impide seguir adelante.

El autosabotaje suele estar impulsado por un diálogo interno negativo, en el que te dices a ti mismo que eres capaz o que no mereces el éxito. Te encuentras pensando cosas como “¡No puedes hacer eso!” “No te lo mereces.” “Si lo intentas, probablemente fallarás de todos modos”.

Es probable que todos hayamos experimentado comportamientos como estos en algún momento, y puede ser difícil admitirlo. Por lo tanto, no ignores ni subestimes tus emociones, es importante sentirlas e intentar comprenderlas. 

¿Cómo evitar el autosabotaje?

  • Reconocer la razón del autosabotaje 

La capacidad de reconocer los pensamientos negativos que causan el autosaboteo es el primer paso y probablemente el más difícil. Existen diversas razones por las que una persona puede autosabotearse, pero una herramienta que puede ayudar a que el proceso sea más fluido es la autocompasión. 

Por ejemplo, una persona que suele procrastinar demasiado, tal vez tenga miedo al fracaso o ser demasiado perfeccionista, por lo que prefiere evitar comenzar un proyecto nuevo o postergarlo, porque tiene la idea de que podría fracasar o no ser perfecto. 

Entonces en este caso, tener una actitud autocompasiva, podría ayudar a pensar que ningún proyecto es perfecto en un inicio y que siempre se puede aprender de los fracasos. Está bien y es completamente normal que las cosas no funcionen, siempre se puede volver a intentar. 

  • Buscar comportamientos alternativos

Frecuentemente, el simple hecho de tener claridad acerca de la causa del autosaboteo, será suficiente para generar ideas para comportamientos alternativos. Pero a veces se necesita un poco más de investigación. 

Por ejemplo, si comes golosinas o alimentos con un alto nivel de azúcar cuando sientes ansiedad o estrés, una alternativa podría ser buscar alimentos como frutas con chile, o snacks saludables. Pero también podrías intentar calmar tu ansiedad haciendo yoga, meditando, o haciendo alguna actividad que sientas que calma tu mente. 

  • Anticípate a los obstáculos

Es importante que se identifiquen los obstáculos en el proceso de dejar de autosabotearse. Porque de manera circunstancial pueden presentarse situaciones en las que es fácil seguir con el hábito, recuerda que si es algo que haces frecuentemente puede ser complicado en un principio dejar de hacerlo. Por eso es fundamental hacer un plan. 

Por ejemplo, tal vez estás intentando comenzar un proyecto o una tarea muy importante, y ya sabes que tienes tendencia a la procrastinación, y justo en ese momento tu celular comienza a sonar por las notificaciones de tus redes sociales. Para evitar que vayas corriendo a revisarlas, es mejor que antes de comenzar a realizar una actividad importante que sabes que será un poco complicada, apagues o guardes tu celular para que termines con tu actividad sin distracciones y lo más rápido posible. 

  • Tolerancia a sentimientos incómodos 

Aunque se generen diversas estrategias para evitar caer en comportamientos negativos que afectan nuestro bienestar. Es posible que aún existan ciertos sentimientos o emociones incómodas con las que se tienen que lidiar. Es un proceso que tal vez pueda ser un poco complicado pero que vale la pena sobrellevar. 

Por ejemplo, tal vez lograste sustituir tus papas fritas favoritas por algún snack saludable. Sin embargo, todavía tienes un poco de antojo por esas papas. Piensa que ese cambio que haces, es por tu propio bien y que más tarde vas a agradecer los beneficios de una alimentación más saludable. 

O tal vez, pudiste comenzar a hacer un proyecto que parecía abrumador y que habías postergado, y a mitad de este proceso escuchas una voz en tu cabeza que te dice que no está saliendo perfecto. Intenta ignorar este pensamiento, es algo que puede seguir sucediendo, pero lo importante es que recuerdes que no tiene que salir perfecto, todo se puede mejorar y mientras más practiques el resultado será mejor. 

  • Piensa en razones para dejar el autosaboteo

Piensa realmente la causa por la que quieres dejar de autosabotearte, esto te orientará a lograr tu objetivo. Así, cada vez que pienses en repetir estos hábitos autodestructivos, tendrás una razón de peso para poder evitarlos.

Por ejemplo, tal vez siempre has querido tomar clases de baile, y siempre que has querido inscribirte pones alguna excusa, piensas que ya eres demasiado mayor, o piensas que nunca tendrás tiempo. Pero tal vez este es un sueño de la infancia que siempre quisiste cumplir. Esta es una razón de peso para que lo intentes y te diviertas en el proceso. 

Este ejemplo también aplica para las personas que quieren comenzar una actividad o proyecto desde cero. O que quieren comenzar a hacer ejercicio, comer saludable, dejar de fumar, iniciar una nueva relación romántica, etc. 

Las cosas no siempre resultan lo que esperamos, y si algo sale mal esta bien, siempre podemos aprender del proceso y en caso de sentir que necesitamos ayuda, es completamente válido. 

Siempre podemos pedir apoyo emocional de nuestros amigos, familiares, personas de confianza y de un profesional, como un psicoterapeuta. 

Referencias 

[1] Wilson, Christina (17 de Agosto del 2018). What Is Self-Sabotage? How to Help Stop the Vicious Cycle. PositivePsychology.com. https://positivepsychology.com/self-sabotage/

Wignall, Nick (7 de junio del 2020). Self-Sabotage: Why You Do It and How to Stop for Good. Nick Wignall. https://nickwignall.com/self-sabotage/