En la actualidad, la tecnología permite que tanto los médicos como los ingenieros biomédicos tengan acceso a equipos que permiten entrar a nuestro cuerpo sin necesidad de abrirlo, para realizar mediciones o diagnósticos de forma más precisa, que en el pasado.

 Desde sus orígenes, el ser humano ha tratado de explicarse la realidad y los acontecimientos trascendentales que en ella tienen lugar como la vida, la muerte y la enfermedad. Y todo esto debido a la antigua afirmación hecha por Protágoras de Abdera, quien afirmaba que «el hombre era la medida de todas las cosas».

Cuando la enseñanza de la Medicina llega de manera “formal” a la Universidad, ésta se basa en un acto de leer textos que debían ser memorizados, más que reflexionados, por los discípulos, sin dar mayor campo ni al cuestionamiento ni a la comparación empírica. Lo que conlleva al deterioro en el proceso aprendizaje.

La ingeniería biomédica es una disciplina que impulsa el avance del conocimiento en ingeniería, biología y medicina, ayudando a mejorar la salud humana mediante actividades interdisciplinarias que integran las ciencias de la ingeniería con las ciencias biomédicas y la práctica clínica. Ella se imparte en la mayoría de los casos de forma tradicional, y aún con una ausencia de profesionales biomédicos que tomen la batuta de toda la educación biomédica en el país. Es decir un ingeniero electrónico enseñando a ingenieros biomédicos, médicos enseñando a biomédicos, diseñadores enseñando a biomédicos, y algunos biomédicos enseñando a biomédicos. O en su defecto sin las instalaciones adecuadas para impartir la carrera de Ingeniería biomédica

En los últimos 20 años, la utilización de las simulaciones en la educación médica se ha extendido de forma progresiva en todo el mundo, donde es una manera de mejorar la formación de los profesionales de la salud en todas las etapas de su continuum educativo, así como la de favorecer la seguridad de los pacientes para evitar los errores médicos.

Podemos decir que la simulación es el proceso de diseñar un modelo de un sistema real y llevar a término experiencias con él, con la finalidad de comprender el comportamiento del sistema o evaluar nuevas estrategias dentro de los límites impuestos por un cierto criterio o un conjunto de ellos  para el funcionamiento del sistema.

De esta forma, la simulación es un entrenamiento que brinda al alumno la oportunidad de:

  1. Práctica constante,
  2. Adquisición de destrezas psicomotrices mientras se familiariza con instrumentos y equipos.
  3. Ganar experiencia en el reconocimiento de problemas y en el desarrollo de toma de decisiones.
  4. Perfeccionamiento de técnicas y procedimientos que pueden presentarse en casos poco frecuentes.

El entrenamiento por simulación clínica no implica sólo el uso de maniquíes. Significa cambiar la metodología, la filosofía y llevar la educación clínica a los simuladores. El simulador permite que el alumno esté ahí hasta que demuestre que sabe y con casos controlados y demostrados. En algunas facultades, la disección de cadáveres ya fue reemplazada por aplicaciones 3D y técnicas como el body painting. La simulación y el entrenamiento continuo son la base de estas transformaciones. Las clases ya dejaron de ser pasivas para volverse dinámicas e interactivas.

La generación de conocimientos y tecnologías impacta en la educación médica y en la ingeniería biomédica como una necesidad de nuestro tiempo. La inserción de nueva información en la enseñanza no debe ser una acción casual sino una decisión colectiva.Así, la simulación no pretende eliminar ninguna etapa en la forma actual de enseñanza sino agregar una etapa más, transición SEGURA de la teoría a la práctica clínica.

Es importante entender que el desarrollo de un país se centra también en el bienestar de sus ciudadanos, ya que sin ciudadanos sanos, simplemente no existe forma de crecimiento, no hay generación de riquezas y si un gasto en atención medica.

Figura destacada. Body painting para la enseñanza de anatomía