La amistad en la Sociedad de la Información

 

Por: María José Pérez Ruíz
Licenciada en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Comercial Bancario A.C 
 

Todos sabemos lo que es la amistad, ¿no es así? Todos tenemos al menos un amigo, una persona en quien confiar, alguien que nos valora más que los demás y a quien valoramos de igual manera, en quien creemos, nos apoya, aconseja e indudablemente está a nuestro lado, tanto en las buenas como en las malas.

Ahora… ¿es ese amigo alguien a quien conoces físicamente? ¿O la distancia no ha sido barrera para ese vínculo especial entre ambos?

La amistad ha ido cambiando a lo largo del tiempo y por diversos factores, uno de los cuales ha sido la tecnología y globalización.

A simple vista pareciera que una y otra cosa no se relacionan en lo absoluto. Sin embargo, han hecho mucho, puesto que debido a ellas el mundo se homogenizó en cierta forma, de manera que todo empezó a manejarse a un nivel más general y global, creando una mayor cercanía entre países y surgiendo las grandes tecnologías que facilitaron la interacción entre las personas. Como bien decía Mc Luhan, el mundo se convirtió en una “aldea global” en la que todos nos relacionamos entre sí.

Todo esto cambió la forma de ver las diversas relaciones y la manera en que se producen.

Así, antes de este suceso la amistad era una relación exclusiva, ya que los amigos tenían que conocerse en persona para poder ser reconocidos como tales. No podíamos considerar como amigo a alguien que ni siquiera habíamos visto físicamente, mucho menos a alguien con quien no hemos cruzado palabra alguna en persona.

Sin embargo, con la globalización vinieron grandes cambios pues en el mundo se fueron rompiendo las rígidas barreras que separaban continentes y países y, dado que nos afectó a todos por igual, podíamos sentirnos fácilmente identificados con aquellos que pasaban por lo mismo.

Las culturas empezaron a conocerse y dejaron atrás su forma tan conservadora de ver el mundo para dar paso a una nueva era.

Poco a poco la palabra “amistad” fue tomando otro significado, puesto que ya no teníamos que conocer físicamente y tener una distancia cercana con alguien para poder considerarlo nuestro amigo. Bastaba con hablar a través del chat o de alguna página web para decir que alguien de España, Inglaterra o inclusive Japón era nuestro amigo.

Se podría decir que en cierta forma cambió nuestra forma de ver el mundo y aumentó la confianza entre unos y otros.

Ahora, no nos es tan difícil compartir nuestras creencias, gustos y preferencias y encontrar a alguien que posea los mismos.

Los valores se han transformado y generalizado buscando una mejor convivencia. Ya podemos exteriorizar nuestra forma de ser, pensar y sentir hacia casi cualquier tipo de persona y aquella conocida frase de “no hables con extraños” fue perdiendo valor y peso con el pasar de los años.

Todos nos relacionamos con los demás de muchas maneras y convivimos en un mundo más unido en cierta forma y con una mente más abierta hacia las relaciones interpersonales como lo es la amistad.

Sin embargo, también hay que tomar en cuenta el lado negativo y los riesgos de estas relaciones, pero eso será en otra ocasión, por ahora sólo me queda decir que el mundo no deja de sorprendernos y que lo que antes parecía imposible para la humanidad, hoy es un hecho. Por mi parte puedo decir que tengo varias amistades de distintos lugares y que, a pesar de que no pueda verlas, sí puedo sentir ese vínculo entre nosotros, pero eso es cuestión de cada uno.

Sin más por el momento me despido y espero continuemos encontrándonos en otro artículo más adelante. Saludos virtuales y ¡hasta la próxima!